Crónicas Urbandinas

La Paz, desde su nombre, es ficción…

Hace muchos años, un febrero

Posted by estido en 14 febrero 2007

A pesar del tiempo transcurrido, consdiero que es bueno recordar algunos sucesos que ocurrieron hace algunos años, justamente un 13 de febrero, en esta ciudad de nombre farsante. Por eso, ejerciendo mi derecho a la memoria, escribí esta crónica:
Febrero en El Jailander
Con júbilo se recibió la noticia en El Jailander; no era para menos, los policías habían decidido replegarse a sus cuarteles y la ciudad quedaba a merced de los parroquianos que en ese bar consumían algunas cervezas mientras escuchaban las noticias por la radio. Por el contrario, en la Graneros, la Eloy Salmón, el pasaje Lanza, la Uyustus y en todos los mercados populares había cundido la alarma y ya se aprestaban a defender sus fuentes de ingreso a como de lugar.

El Jailander quedó vacío en pocos minutos, pues todos los clientes salieron a organizar grupos de saqueo, ya que probablemente la medida policial sería suspendida al día siguiente y no se podía aprovechar semejante oportunidad. Los comerciantes cerraron sus puestos y, organizados por cuadras, levantaron barricadas y se armaron de palos y piedras para esperar a los maleantes.

La Paz mostraba otra vez cuán farsante es su nombre y se convertía en el escenario propicio para el enfrentamiento, el vandalismo y la insensatez. Una sola medida gubernamental había bastado para desencadenar el caos, una sola medida que hubiera podido enmendarse a tiempo, antes de que la sangre llegase al asfalto. El ministro Sánchez Berzaín, enfundado en su habitual traje negro, como si estuviera siempre listo para el luto, medía fuerzas con los dirigentes policiales que se hallaban amotinados en el cuartel del Grupo Especial de Seguridad, a pocos pasos del Palacio de Gobierno.

Ya era casi medianoche, las posiciones no cedían en la mesa de negociaciones, mientras en distintos puntos de la ciudad las fogatas ardían con doble propósito; alimentado por maderos y llantas, el fuego protector también hacía las veces de fuego amenazador: su luz daba calor y visibilidad a los vecinos atrincherados, pero también era el destino de cualquiera que intentara usurparles sus propiedades. Esto fue bien comprendido por los saqueadores, cuyos cabecillas estaban reunidos en El Jailander, escuchando atentamente las noticias, esperanzados por la prolongación del conflicto.

Al día siguiente, la situación no había cambiado. Sin policía para reprimir, el Palacio de Gobierno fue atacado por un grupo de estudiantes del colegio Ayacucho, valientes montoneros que descargaron en pedradas sus alborotos hormonales de adolescentes cartuchos, azuzados por el discurso trotskista de sus maestros, cobardes manipuladores que descargaron su impotencia política de izquierdistas fracasados en la cabeza de sus estudiantes. Fue el inicio de la violencia.

Sin policía, el Gobierno recurrió al Ejército y se aprovechó de la histórica rencilla que existe entre ambas fuerzas para provocar un enfrentamiento fraticida que, según el Ministro del Interior, terminaría con el motín policial y restauraría el orden establecido. Sin embargo, los amotinados estaban muy lejos de rendirse ante el despliegue bélico de los militares, y convocando a sus camaradas, se aprestaron a responder fuego con fuego, muerte con muerte.

El entonces Presidente, Gonzalo Sánchez de Losada, apoltronado cómodamente en la residencia presidencial, no daba descanso a su pulgar ni al control remoto, cambiando de televisora cada minuto, para poder observar desde todos los ángulos un reality show mucho mejor que los que acostumbraba ver en la televisión gringa. De tanto en tanto, atendía el teléfono para recibir informes directos de su mano derecha, quien, sólo por protocolo, comunicaba que iba a dar la orden de asaltar el regimiento del GES.

El ministro asintió con la cabeza y su gesto fue emulado por el comandante; inmediatamente, la balacera comenzó. Mientras tanto, el dueño de El Jailander escuchaba las noticias por la radio completamente solo, pues sus clientes ya estaban capitaneando las cuadrillas de saqueadores que atacaron las reparticiones públicas y alguno que otro comercio del centro citadino. En medio de uno de los saqueos, los maleantes miraban con desprecio a algunos que salían cargando papeles, pues seguro no comprendían cómo podían perder el tiempo con documentos, cuando había computadoras, teléfonos, máquinas de escribir, calculadoras, en fin, cosas de valor superior al de unos viejos y empolvados folios. Sin amilanarse por eso, estudiantes de la UMSA rescataban del fuego valiosos documentos históricos que yacían olvidados en el edificio de la Vicepresidencia.

Muchos murieron durante esa jornada, todos inocentes, pues los verdaderos responsables de la batalla estaban lejos del campo, protegidos y abrigados, preparando los discursos de circunstancia para justificar sus acciones y, una vez más, tratar de endilgarle la culpa a otros.

En El Jailander, todo era fiesta. El botín había resultado cuantioso, y lo más importante de todo era que no habría investigación policial, pues todo lo ocurrido durante el conflicto sería considerado convulsión social sin responsabilidades particulares. En esa cantina, el febrero no fue negro.

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16 comentarios to “Hace muchos años, un febrero”

  1. CAPSULA DEL TIEMPO said

    Muy doloroso lo ocurrido esos días. Yo estaba en SCZ y me moría de nervios porque la oficina de mi madre era cerquísima de la plaza Murillo y por la Fides escuchaba los relatos en vivo y directo, la llamaba a mi madre y ella seguía todavía en la ofi cuando los del Ayacucho empezaron el kilombo.

    Aquí no pasaba nada, la cosa no era con ellos.

    Siento mucha tristeza por las víctimas, en muchos casos inocentes, de ese Febrero tan horrible. Ojalá encuentren justicia.

    Fue con los hechos de Febrero que el Goni marcó su sentencia: siguió en el gobierno como si nada hubiera pasado, como si fueran gajes del oficio hasta Octubre, mes del empute total.

    Cuántos Jailanders habrán tenido a sus clientes aprovechando el río revuelto para cometer todo tipo de saqueos.

    Un abrazo desde la ciudad de los anillos.

  2. Cristian said

    Claro ejemplo de la decada mas triste de nuestra historia. Desde el temido cambio de digito que conmovio a todo el mundo, al ver que tan fragiles pueden ser nuestras sociedades ante las computadoras, creo que se inicio un capitulo negro para nuestra querida Bolivia. Habran los que me digan pero tu no eras “grande” en los tiempos de regimen militares, UDP,etc. Pues les repondo que esos fueron tiempos funestos , pero no tanto como los que se vive ahora. Injusticia por donde se cruze la mirada, gene cada vez mas pobre, un gobierno intolerante, una oposicion sin capacidad, xenofobia interna, racismo etc…
    Si consideramos que ahora vivimos una “supuesta” libertad al parecer en los tiempos de los narcodolares del gobierno se vivia mejor…
    El hecho de derramar la sangre de tu hermano para defender mentes estupidas llenas de sed de poder y no darse cuenta que todos necesitamos un cambio creo que es mas funesto que otras decadas vividas de las cuales al parecer no retuvimos la experiencia mas de un par de carnavales…

  3. Sakura said

    Tiempos muy jodidos… recuerdo que era como ver una película las imágenes en la televisión, y los relatos de la Fides como un partido de futbol, toda una asquerosidad, creo que fue cuando los medios aprovecharon su amarillismo y crónica roja para hacerse de más rating.

    Me parece muy bien que publiques esta crónica para no olvidar lo que INICIÓ el conflicto y LOS RESULTADOS del mismo, no olvidemos que que a toda causa hay un efecto, no vaya a ser que por esa pinche memoria de pajaritos volvamos a vivir lo mismo alentados por “hilos invisibles”…

    Saludos

  4. Ergar said

    Cawallero: Ahi le va otro punto de vista, algo que quizás no se recuerda.

    http://musicantos.blogspot.com/2006/02/sobre-febrero-del-2003.html

  5. Jota-B said

    y todavía no hay un juicio para ese Hijo de Puta Capitalista…!!!!

    mierda que la justicia es cara por estos lados…!!!!

    Maleantes como el gringo ese fueron los que se metieron a saquear las cosas de otras personas..!!!

    Amor y Abrazos para todos los que no tienen odio en su corazón..!!!

    Saludos…!!

  6. LESLIE said

    Lastimosamente La Paz es la q paga el pato, como se dice vulgarmente, en mala hora para el paceño q tiene q tener en sus brazos a los políticos corruptos, pero q es lo q cambió alla desde Sanchez d Lozada a Morales????, NADA sea el presidente gringo o el campesino d ahora, el resultado es lo mismo. Yo en un escrito decia que hemos creado una nueva definición d la palabra “cambio” q debería ser añadida en la Real academia Española” somos los únicos q cambiamos a lo mismo. Cambiamos de un incompetente a otro.

  7. Marco said

    Y claro, como siempre las balas llegan a donde no llega el dinero ni la suerte.
    Cuánta bronca y cuánta tristeza.
    El abrazo de siempre desde el sur.

  8. Estido said

    Vania: Sí pues, la cosa era para asutarse; había rumores de todo tipo, golpe de estado, revolución, etc. Fue impactante, y como dices, los gobernantes como si nada. Un abrazo.

    Cristian: Cada época tiene sus propios problemas y sus propios actores. Ahora estamos jodidos, es cierto, pero… ¿acaso no lo hemos estado siempre? Un abrazo.

    Ceci: Los medios, como siempre, se aprovecharon de la situación para ganar rating. En fin, ese es su negocio, qué podemos hacer. Un abrazo.

    Ergarín: Bueno pues, cawallwro, ahorititita leeré ese otro punto de vista. Un abrazo.

    Jota: Ya no putees tanto, che, tu higado ya tiene suficiente con el trago. Amor y abrazos, apoyo eso. ¡Salud!

    Leslie: Jajaja, habrá que revisra el último diccionario, talvez la palabra ya ha sido incorporada. Pero ya en serio, creo que aunque no se puede hablar de una revolución, sí hay un cambio. Obviamente, el tiempo dirá si los efectos del o los cambios son postivos. Un abrazo.

    Marco: Así nomás es, pareciera que las balas huelen la miseria. Jodido, cumpa. Un abrazo.

  9. CLARITSs said

    Tremendo reality el de esa �poca, tal vez el que tuvo mas rating, jodido pero cierto… yo me acuerdo que estaba en el ultimo a�o de colegio, nadie en sucre entend�a bien lo que pasaba, solo sab�amos lo que “la televisi�n que nos alimenta” nos mostraba, y mientras tanto el Goni en su casita.
    tambi�n me acuerdo que estaba jugando con mi computadora conectando el coax de la televisi�n por cable y justo grab� algo que pens� que servir�a mas adelante, la “tregua” entre polic�as y gobierno, esa tregua no trajo de vuelta a los caidos…

  10. Cristibel said

    Impunidad… Lo importante es que el pueblo no olvide…

  11. Hollbruck said

    Todo bien,pero…me parece que la culpa no pasa por los changos del ayacucho ni por la manipulación troskista de sus maestros,estas acciones de apedreamiento al palacio -clara demostración de simple vandalismo juvenil- no iniciaron la hecatombe…fueron más un efecto que una causa…creo que las culpas hay que buscarlas en los nombres propios que acertadamente mencionas en tu artículo…esos nombres no hay que olvidarlos…

  12. RONALD said

    Mientras escucho a Fela Kuti, leo tu relato y me acuerdo donde estaba en Febrero 2003. Aunque, primero, vale la pena recordar que el inicio de todo el lío fue la creación de un nuevo impuesto, esta vez a los ingresos, para disminuir el déficit fiscal. La pregunta es si podrán dormir las autoridades de Hacienda que impulsaron esa medida? La respuesta es si, incluso el encargado del tema tributario de ese entonces se dedica a la pintura ahora (hasta hizo una exposición, viejo, je eje je). En todo caso, no creo que haya habido mala fe, sino que la creación de ese impuesto era pésima idea, luego se creo el impuesto a las transacciones financieras, por el que mucho problema no se armó.

    Que hacia yo: Trabajando en una consultoría en el INRA (+), que se encuentra como a 100m de la plaza Murillo. Día normal, para esa época, con manifestaciones, gases, hasta que el jefe de seguridad ordena desalojar el edificio, porque “hay peligro de que tomen el edificio.” Bueno, ni modo, excusa para irse de vuelta a la oficina, donde no había problemas y donde yo estaba mucho más cómodo. Sólo que para salir había que atravesar la gasificación de la policía y de repente estamos afuera en medio del lío y lo veo a mi compañero haciéndome señas para que me agache. Hice caso, más bien, porque por encima mío pasó una bomba de gas lanzada por la policía. De ahí tomamos un taxi y volvimos a la oficina. Ese fue mi Febrero 2003.

    Espero tu cuento de Octubre 2003. También estuve cerca de los hechos, esta vez desde el escritorio, eje j ej ejeje je !!!!!!!

    (+) A propósito, los empleados del INRA de ese entonces eran la representación viva de Davico Santalla en la película Chuquiago, en la que interpreta al estereotipo del empleado público boliviano: casado, borrachín y puteril, j eje ejej e !!!!!

  13. Rafael said

    La nota principal del Diario el Deber del día sábado, decía “A pesar de las catástrofes, no se suspende el carnaval”… Duro pero cierto, porque mientras no nos toque que viva la joda.

    Un noble docente de Investigación Científica había dicho en nuestra clase del viernes que en medio de la guerra del pacífico nos había valido madre y seguimos festejando en carnaval, tuve que decirle que no estaba de acuerdo, porque al menos en ese caso, la desición pasó más por el gobierno que por el pueblo, aunque apoye su espiritu anti jolgorio.

    Y es que nos podemos estar muriendo de hambre, pero tenemos la necesidad de aparentar más…

    O eso digo yo… algo tendra que ver con tu crónica sobre febrero negro.

    Un saludo.

  14. Warikasaya said

    Tanto Febrero como Octubre fueron “reality shows” para mucha gente, se sentía impotencia al ver esas imágenes y hasta algo de culpabilidad y un sentimiento de cobardía por no hacer nada al respecto. Ver como apedreaban y como saqueaban lo que nos habían enseñado que era sagrado. La poca institucionalidad del Estado que había murió ese día.
    A partir de entonces muchas grietas que existían se hicieron más profundas, la intolerancia entre unos y otros; entre el militar y el policía, entre el indio y el cholo de clase media, entre muchos que viven en una burbuja en la zona sur y los que viven es sus laderas, ese fue el verdadero cambio, ahora las grietas se acrecentan aún más todavía y la intolerancia es palpable entre todos. Ahora la soberbia tiene otros colores, y los que gobiernan ahora no dejan de comoportarse como lo que más odiaban.

    Como dice el tango cambalache de Santos Discépolo…”Que el mundo fué y será una porquería, ya lo sé…¡en el 506 y en el 2000 también!…”

  15. Paul said

    fue una joda viejo y dolió mucho…todavía no aprendemos es lo peor..
    Un abrazo
    PD: Que ondas Oruro che

  16. rondeldia said

    PRIMER MUNDO ASESINO!!!
    IMPUESTO A LOS SALARIOS, IMPOSICION DE QUIEN?? EL BAJAR EL DEFICIT FISCAL VENIA DE AFUERA Y LOS VASALLOS RESPONDIERON… QUERIENDO JODERNOS…
    PRIMER MUNDO ASESINO!!!
    A LAS 15:00 HRS EN LA CALLE AYACUCHO ENTRE BALAZOS HACIENDO QUE MIS COMPAÑERAS DE TRABAJO SE PUEDAN IR A SUS CASAS… VI CORRIENDO A VICEPRESIDENTES DE BANCOS, MENSAJEROS, Y TODOS PREOCUPADOS… ESTO NO SURGIO POR CULPA DEL PINCHE COLEGIO AYACUCHO…

    PRIMER MUNDO ASESINO!!!

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